Por: Marco Suárez Jiménez Ced. Prof. 5089388 Lic. en Nutrición, Especialista en
nutrición deportiva y entrenador personal certificado
| Sigo viendo con tristeza en la
mayoría de los gimnasios, la clásica dieta que siguen recomendando y siguiendo
con mucho sacrificio y desánimo muchos entrenadores, la basan solo en:
arroz blanco cocido, pechugas de pollo, claras de huevo, atún en agua y agua. En
mi opinión esta es una de las dietas mas monótonas y tontas del mundo,
definitivamente no podemos vivir -seamos culturistas o no- ¡solo de claras
de huevo y agua! |
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Hace algunos días después de terminar
mi entrenamiento de pierna me dirigí a la cafetería del gimnasio donde entreno
con regularidad. Mientras disfrutaba unos deliciosos hot cakes integrales con
proteína al estilo NPC, de pronto sentí una mirada y, frente a mi
estaba uno de los instructores del club. En su toper ¿adivinen
que tenía? ¡Si! arroz cocido con unas cuantas mitades de claras de huevo
cocidas. Miraba sus alimentos y mi plato una y otra vez, con la boca abierta y
una tristeza en sus ojos que; ¡me conmovieron el alma! y decidí compartir
con el un par de piezas, trate de explicarle como podía darle variedad a su
dieta, además le hice algunas preguntas acerca de sus hábitos alimentarios
y me percate de que llevando una alimentación así podía tener una deficiencia de
fibra, entre otros nutrimentos importantes, de hecho me confeso que llevaba
meses con un estreñimiento insoportable que ¡ya no lo dejaba vivir en paz!,
mientras empezaba a atizarse sus esponjosos hot cakes, de pronto como por arte
de magia, se iluminaron sus ojos y se empezó a dibujar una sonrisa de oreja a
oreja en el rostro de este… ser.
Quiero decirles que nuestra
dieta diaria debe ser satisfactoria en tres aspectos, muy satisfactoria diría
yo

Primero: el biológico, es
decir debe aportarnos todos los nutrimentos que nuestro organismo necesita y en
las cantidades adecuadas, basta con que falte uno para desarrollar
enfermedades importantes y en el caso de los deportistas podría deteriorar su
desempeño atlético. En la clásica “dieta de gimnasio” se excluyen
muchos grupos de alimentos, incluyen muy pocas frutas y verduras. Así entre mas
se restrinjan los grupos de alimentos es más difícil obtener los nutrimentos que
necesitamos diariamente, siguiendo esta dieta durante algún tiempo podemos tener
deficiencias importantes de muchos nutrimentos clave, entre ellos de la
últimamente tan referida fibra dietética.
Desde el punto de vista
social, debe permitir la relación con los demás; es decir que no
quebrante las costumbres de las personas con las que convivimos diariamente.
En el plano psicológico debe
satisfacer nuestros sentidos, conviene que sea atractiva al gusto, a la vista y
al olfato (tener color, sabor y olor) de acuerdo a nuestros gustos y costumbres
culturales y personales. Un elemento clave para que sea grata, es
que sea variada, hasta el platillo mas sabroso del mundo acabaría por hastiarnos
si lo consumimos día tras día y, mes tras mes así la variedad es un requisito
fundamental para llevar una dieta correcta. Además esta variación tiene otra
ventaja: hace más difícil la posible deficiencia de algún nutrimento. Recordemos
que no existe ningún alimento que contenga por si sólo todos los nutrimentos que
necesitamos ingerir diariamente.
En Nutrition And Performance
Center nos ocupamos en esto, así que te recomiendo que leas los
artículos de mis colegas y amigos: Ricardo Sánchez, Ramón Benítez, el Dr.
Hinojosa y Alberto Sevilla, prueba las recetas y menús fitness publicados,
te darás cuenta que llevar una alimentación correcta y saludable no esta peleada
con darle gusto a nuestro paladar. Empecemos pues con nuestro tema de esta
edición, esperando que la información te sea de mucha utilidad.
¿Qué es la fibra
dietética?
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Dentro de los carbohidratos
existe uno que no aporta energía, pero es imprescindible para que nuestro
organismo funcione de forma óptima, este carbohidrato es, la fibra la podemos
definir como: |
un conjunto de carbohidratos
complejos que son resistentes a las enzimas del aparato digestivo humano (no se
digieren, ni se absorben) sufren una fermentación parcial o total y se
encuentran sólo en alimentos de origen vegetal como en las verduras, en la
cascara y la pulpa de las frutas, las leguminosas como los frijoles, las
lentejas, garbanzos, soya etc. y, en la cascarilla de los cereales – maíz,
trigo, cebada, centeno,etc, etc.- y los productos que se elaboran con ellos
siempre y cuando sean integrales es decir con todo y cascarilla, como los
cereales para el desayuno, una gran variedad de panes, galletas integrales,
pastas para sopas y el alimento básico de la dieta de nuestra población, la
tortilla de maíz, que gracias a que el maíz no se descascara en el
proceso de elaboración, los mexicanos obtenemos la mayor parte de la fibra en
nuestra alimentación.
Tengo que mencionar aquí que por
desgracia en los últimos años se han transformado notablemente los hábitos
alimentarios en nuestro “México lindo y querido”, existe la tendencia a
copiar los patrones alimentarios de países “de primer mundo”, que se
caracterizan por su alto consumo de grasas saturadas, colesterol, ácidos grasos
trans, azúcares simples y muy poca fibra dietética, esto en términos de salud ha
sido muy poco deseable.
Tipos de fibra
dietética
Se clasifica en dos tipos;
soluble o insoluble. Las fibras insolubles (lignina, pectina y
celulosa) son las que forman la pared celular de los vegetales, se encuentran
principalmente en la cascarilla de los cereales y de las frutas. Las solubles
(gomas, mucilagos, pectina y los fructoloigosacaridos) son secreciones de las
células vegetales, estas se hallan en frutas, verduras, leguminosas y la
avena. Cada tipo de fibra nos aporta diferentes beneficios a la
salud.
¿Qué beneficios tenemos de
incluir la suficiente fibra en nuestra dieta?
| Podemos considerar a los alimentos
ricos en fibra dietética como alimentos funcionales. Es decir alimentos
que además de cumplir con su destino alimentario, cumplen una función curativa o
preventiva, son llamados también designer foods, o nutracéuticos.
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Hace algunos años el único
beneficio que se le conocía a la fibra era que aumentaba la movilidad del
intestino, mejorando así casos de estreñimiento, pero en los últimos años ha
cobrado mucha importancia en estudios clínicos bien diseñados y se han
descubierto muchas bondades para nuestra salud, así se le han atribuido muchos
beneficios, por otro lado cuando el aporte es insuficiente en nuestra dieta se
producen algunas alteraciones y podemos desarrollar enfermedades significativas.
Casi todas las enfermedades del colon (intestino grueso) se derivan por un pobre
aporte de fibra en nuestra alimentación.
Así incluir una cantidad adecuada de
fibra en nuestra dieta nos ayudara a prevenir o tratar diversos padecimientos
como el estreñimiento y sus consecuencias, el cáncer de colon, enfermedades
cardiovasculares, obesidad y es importantísima en el tratamiento de la diabetes
mellitus tipo 1 y 2.
Algunos beneficios para tu
salud totalmente demostrados son:
La
insoluble:
Estimula el movimiento intestinal,
por lo tanto el tiempo de transito en el intestino entonces, las sustancias
productoras de cáncer tiene menos tiempo para actuar. Previene el
estreñimiento. Aumenta la sensación de saciedad, muy importante si te
interesa controlar tu peso.
La
soluble:
- Las fibras solubles, como los
fuctooligosacaridos (FOS), son probióticos, es decir de lo que se alimentaran
las bacterias “buenas” que habitan en el intestino, así ayudaran a mantener sana
tu flora intestinal, se fermentan cuando llegan al intestino grueso y forman
ácidos grasos de cadena corta, estos se absorben, viajan al hígado y disminuyen
la formación de colesterol.
- En el intestino delgado,
forman una capa gélica y así se disminuye la absorción brusca de colesterol y
glucosa.
- Se unen a las sales biliares (que
contienen colesterol) y aumentan su excreción.
¿Cómo consumir la suficiente
fibra?
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Recientemente la Academia Nacional
de Ciencias de los Estados Unidos, estableció la ingestión adecuada de fibra,
25g para mujeres y 35g diarios para hombres. En niños hasta los 18 años se
recomienda la edad más cinco. |
Ahora, obtener esta cantidad no es
difícil solo tenemos que ser selectivos con nuestros alimentos, consumir
cereales integrales, incluir fruta y verduras ricas en fibra y leguminosas. El
siguiente ejemplo te ayudara alcanzar tu ingestión recomendada:
3 frutas = 6g de
fibra 3 verduras = 9g de fibra 3 rebanadas de pan integral = 6g de
fibra ½ taza de lentejas = 7g de fibra 1 ración de cereal para el desayuno
rico en fibra = 9g de fibra
¿Ya sumaste? en total ¡37g!
cantidad suficiente para tener mejoras en tu salud y prevenir muchas
enfermedades crónicas. En la próxima edición platicaremos todo lo que querías
saber de la cafeína, les prometo se pondrá bueno, mientras tanto
recuerden; ¡somos lo que comemos!
Sobre el
autor
El Nutriólogo Marco Juárez, es
especialista en nutrición deportiva y entrenador personal certificado. Para
contactarlo y obtener información acerca de su consulta en forma personal lo
puedes llamar al 04455-2918-8517 Si resides en el interior de la
república y te interesa su asesoría vía Internet; escríbele a marjim79@hotmail.com |